Detrás de la cortina

Por Gertrude Barrows Bennett Ya eran mas de las nueve en punto cuando sonó la campana, y bajé hasta el recibidor, pobremente iluminado, abrí la puerta del frente, en principio con la cadena puesta hasta cerciorarme de la identidad de mi visitante. Al ver, como esperaba, el rostro de nuestro amigo, Ralph Quentin, retire la cadena y entró, acompañado por unSigue leyendo “Detrás de la cortina”